Lo mejor por hacer si estás un fin de semana en Cadaqués

Rodeado de montañas, Cadaqués es un pueblo ubicado en la costa Brava que te hará retroceder en el tiempo. Sus encantos turísticos, en torno a su casco antiguo, son propicios para alejarse de la realidad y disfrutar durante todo un fin de semana. Leer más

5 cosas que no puedes dejar pasar cuando visites Cadaqués

Cadaqués es uno de los lugares más emblemáticos de la Costa Brava y que cada año lo visitan miles de turistas de alrededor del mundo. Existen muchas cosas para ver y descubrir, aunque nosotros te recomendamos 5 que sin duda no puedes dejar pasar al visitar Cadaqués.

  1. Descansar al sol con una buena bebida y una buena tapa delante del mar

Cadaqués invita a sentarse tranquilamente en una terraza delante del mar, disfrutar de su clima, su ambiente y observar el horizonte con una buena bebida en la mano, una buena tapa para degustar y con una buena compañía.

  1. Caminata al Museo de Salvador Dalí en Portlligat

Cadaqués ha atraído a algunos de los mejores artistas del mundo. Entre ellos el surrealista Salvador Dalí. En 1930 compró una casa en el pueblo vecino de Portlligat y estableció su estudio de arte en casa. Dalí vivió y trabajó en Portlligat hasta la muerte de su amada esposa Gala en 1982. Con el corazón roto, abandonó la casa y se mudó al castillo que había construido en Púbol, ubicado a una hora en coche y que también merece una visita.

Hoy en día, la casa y el estudio de arte de Dalí es un museo hermoso y verdaderamente único que está abierto al público: una visita obligada para los amantes del arte y una experiencia esencial de Cadaqués.

  1. Sumérgete en los vinos locales del DO Empordà

La Costa Brava es el hogar de la D.O. Empordà, una región vinícola famosa por producir uvas de garnacha. Es recomendable probar a el característico Moscatell de l’Empordà, que es naturalmente dulce, un vino perfecto para el  postre perfecto.

  1. Sumérgete en la belleza salvaje de la reserva natural del Cap de Creus

Extendiéndose sobre tierra y mar, esta península de 13.886 hectáreas ofrece excelentes oportunidades para practicar el senderismo y vistas espectaculares sobre las aguas azuladas. Existen inumerables rutas que empiezan en Cadaqués, nos permite disfrutar de un gran paisaje y disfrutar de muy cerca de la naturaleza

  1. Cenar en Restaurant Sa Gambina, el mejor restaurante de Cadaqués

La Costa Brava nos ha traído algunos de los mejores restaurantes del mundo. En Restaurant Sa Gambina están especializados en cocina meditarránea, catalana y marinera. Podremos degustar de paella, mariscos, pescado fresco, suquet de pescado y una gran variedad de platos que no nos dejarán indiferentes, envueltos de las mejores vistas frente al mar de Cadaqués.

Mejores tipos de vino para carne y pescado

El arte de combinar cada plato con un buen vino se conoce como maridaje, acorde o armonía; se trata de encontrar él o los vinos que potencien el sabor de la comida en el paladar, sin que interfieran entre sí ambos sabores, muchas veces se busca que el vino de un sabor nuevo y más agradable a un determinado plato, en el presente post queremos dar a conocer los mejores tipos de vino para carne y pescado. Leer más

Los caracoles a la catalana

Los caracoles (caragols) a la catalana es un plato muy delicioso que tradicionalmente se come durante la verbena de Sant Joan en toda Catalunya, aunque también se ha convertido en una especialidad culinaria que se puede degustar durante todo el año; seguidamente queremos mostrar una receta muy tradicional para preparar este delicioso plato. Leer más

El pijama: Un postre clásico y a la vez delicioso

Este popular postre catalán nacido del ingenio de Paco Parellada, quien en el año de 1951 trabajaba en el restaurante 7 Portes de Barcelona, según el relato del propio Paco, unos oficiales de la marina estadounidense que se encontraban en la ciudad le solicitaron un Pêche Melba y él elaboró su propia versión del postre a partir de las indicaciones de los oficiales, lo que dio origen a este delicioso postre.

El nombre del postre se fue formando poco a poco debido a la deformación del vocablo Pêche Melba, este postre es todo un clásico, que además es muy sabroso y nutritivo, seguidamente dejamos la receta tradicional para que pueden hacer su propio pijama en casa y deleitar a sus seres queridos o amigos que les visitan.

Ingredientes (postre para 4 personas)

Para el flan:

  • 2 yemas de huevo.
  • 2 huevos.
  • 100 gr de azúcar.
  • ½ litro de leche.
  • Caramelo líquido al gusto.

Para servir el pijama:

  • Melocotones en almíbar.
  • Piña en almíbar.
  • 200 gr de helado de vainilla.
  • 200 ml de nata líquida para montar
  • 50 gr de azúcar.
  • 12 guindas confitadas.

Preparación

El pijama requiere de cierto tiempo para su preparación, ya que hay que hacer primero los flanes y dejarlos reposar en el nevera; para preparar el flan se toma un envase, preferiblemente una jarra alta, se agrega la leche, los huevos, las yemas y el azúcar y se mezcla bien con la ayuda de la batidora; se coloca caramelo líquido al gusto en las flaneras y se agrega la mezcla obtenida en ellas, cuidando no se derrame.

Se tapan con papel de aluminio y se llevan al horno en baño de maría por unos 50 minutos, cuando estén listos, se retiran las flaneras del baño de maría y se dejan reposar hasta que alcancen la temperatura ambiente; luego se llevan a la nevera y se dejan reposar por espacio de 8 horas. Se bate la nata bien fría con el azúcar y se coloca en una manga de pastelería con boquilla rizada y se reserva en la nevera.

Para preparar el postre se desmoldan y colocan en un plato o copa bien ancha, alrededor se colocan los trozos de melocotón y de piña, las guindas confitadas y el helado de vainilla en bolas; se adorna con unas rosetas de nata montada, el pijama se debe servir bien frío.

El brazo de gitano: un postre sabroso y enrollado

El brazo gitano, como seguramente sabes, es un pastel en forma de cilindro que va relleno de crema o mermelada, que se ha convertido en uno de los postres más tradicionales de gastronomía catalana y española; es un postre de muy larga data, cuyo origen es incierto ya que algunos investigadores culinarios aseguran que es origen egipcio y fue traído luego a España.

Otra versión sitúa su origen a principios del siglo XIX cuando los gitanos recorrían las pastelerías de Barcelona vendiendo sus mercaderías, les recompensaban con los recortes sobrantes de bizcochos, los cuales enrollaban y colocaban en sus brazos los gitanos para transportarlos más fácilmente; de ahí se originaría el nombre de este delicioso postre que por más de dos siglos se ha mantenido como uno de los preferidos de las gastronomía catalana.

Seguidamente queremos mostrar cómo se prepara el brazo gitano con una receta muy tradicional, que se ha convertido en la preferida de muchos pasteleros y aficionados a preparar deliciosos postres.

Ingredientes (brazo gitano 8 porciones)

Para el bizcocho:

        100 gr de harina de trigo.

        100 gr de azúcar.

        4 huevos.

        1 sobre de levadura o polvo para hornear.

Para el relleno:

        200 gr de crema pastelera o de mermelada de fruta.

        Azúcar glass (impalpable o pulverizado).

Preparación

Se separan las claras de las yemas, se baten las yemas con 100 gr de azúcar hasta que estén bien espumosas, seguidamente se montan las claras a punto de nieve; se les añaden los 100 gr restantes de azúcar y se baten por unos pocos minutos, se añade la preparación de yemas y azúcar.

Se mezcla la harina de trigo con la levadura y se va incorporando a la mezcla obtenida, utilizando una cuchara de madera o espátula, para mezclarlas en forma circular; se extiende la masa en una bandeja previamente forrada con papel para hornear y se lleva al horno precalentado, el bizcocho se hornea a una temperatura de 160 o 170 °C por espacio de 10 o 12 minutos.

Cuando el bizcocho esté listo se retira del horno y se deja enfriar, se cubre con la crema pastelera o la mermelada, se recomienda colocar una cantidad suficiente, y se enrolla con mucho cuidado de no romperlo, se espolvorea con el azúcar impalpable y está listo para servir, algunos reposteros recomiendan dejarlo reposar por al menos una hora en la nevera para que esté bien frío al momento de servirlo.