¿Cuáles son los mejores alimentos para comer durante el invierno?

Durante los meses más fríos del año es muy importante cuidarnos y tener en cuenta nuestra alimentación. Las temperaturas son más bajas y por ello debemos de cuidarnos aún más.

Algunos de los alimentos que solemos dejar de consumir suelen ser sobretodo las frutas, bebemos menos agua o incluso también las ensaladas, y solemos cambiar sin darnos cuenta por un aumento en el consumo de grasas, sobretodo en épocas navideñas, y a la vez, realizar menos ejercicio físico. Leer más

¿Qué restaurante elegir para comer en Cadaqués?

Si planeas visitar Cadaqués, su bahía, el centro y su gente, también sabrás que es uno de los mejores lugares donde puedes comer en la Costa Brava.

Existen diversos lugares donde puedes acudir ya sea para comer, cenar o simplemente tomar unas tapas con la compañía de tu pareja, familia o amigos. Leer más

Consejos para comer bien después del verano

Finaliza el verano y comienza el otoño. Una época odiada por muchos y amada por otros. Comienza el frío y los días son algo más cortos, pero sobretodo, llega la rutina y finalizan las vacaciones de forma general.

Después de un verano disfrutando del sol, la buena comida, y en definitiva, la verdadera salud, nos damos cuenta de que quizás hayamos engordado algunos kilos de más debido a algunos hábitos no tan saludables como pueden parecer en un principio.

Os queremos dar algunos consejos para recuperar la línea y tener una vida sana sin dejar de comer lo que os gusta y de forma saludable.

Es recomendable consumir frutas, verduras y legumbres, sobretodo si no se hace habitualmente. Además de consumir una buena cantidad de proteínas sin dejar de lado los hidratos de carbono. La dieta mediterránea es rica en estos alimentos.

La carne, el pescado, los lácteos y los mariscos son alimentos ricos en proteínas, de modo que se pueden consumir en prácticamente todas las comidas.

No hay que dejar de lado las grasas. Aunque pueda parecer lo contrario, se pueden consumir grasas saludables y beneficiosas para la salud como el aceite de oliva o las derivadas del pescado, ya que son ricas en Omega 3. Todo lo contrario que consumir grasas saturadas.

Comer cinco veces al día es lo recomendable, no dejes de comer a tus horas por querer bajar de peso más rápido, es un error que comete mucha gente.

Como alimentos a evitar, se ha de tener en cuenta el alcohol, los alimentos con alto contenido en sal o azúcar y los fritos en exceso. Hay que tener en cuenta, que consumirlos habitualmente no es lo recomendable, lo que no quiere decir que no se deban de consumir nunca, sobretodo con moderación.

Finalmente, los líquidos son muy importantes. Procura beber agua en abundancia, te ayudará a eliminar toxinas y tener una buena hidratación. Lo recomendable está entre 1 y 3 litros al día según tu actividad.

Sobretodo, procura ser una persona activa, realizar ejercicio con regularidad nos ayudará a estar más en forma y sentirnos mejor con nosotros mismos. Además dormiremos mucho mejor por la noche, algo que nos hará a sentirnos mejor durante el día. Recuerda dormir entre 7 y 8 horas diarias.

Estos pequeños trucos te ayudarán a tener una vida saludable después de los excesos del verano y harán que te sientas mucho mejor.

Recuerda que comer es un placer, y se debe de tener en cuenta que ingerimos alimentos equilibrados y de buena calidad.

Recuerda que puedes comentar en este artículo tus pequeños trucos para cuidarte después del verano. ¡Queremos conocerlos!

Propiedades y beneficios del «oro líquido»

Cuando hablamos de la dieta mediterránea, uno de los elementos que la caracterizan es el aceite de oliva virgen extra, considerado por muchos “oro líquido”. Su característico sabor y sus propiedades lo convierten en el rey de todos los aceites.

Siempre y cuando lo tomemos con mucha moderación puede ayudarnos a adelgazar. El aceite de oliva virgen extra es saciante, al tiempo que contiene grasas saludables para nuestro organismo, ayuda a mantener unos niveles estables de colesterol HDL y reducir el LDL (colesterol malo). Su alto contenido en vitamina E y antioxidantes ayuda al sistema cardiovascular, manteniendo el corazón sano gracias a su acción anticoagulante.

Tiene grandes beneficios en el sistema digestivo: ayuda a las funciones digestivas al tiempo que protege nuestro estómago de los jugos gástricos. También favorece la absorción de los nutrientes de los alimentos al tiempo que ayuda a evitar el estreñimiento.

El hígado es otro de los órganos que puede verse beneficiado del consumo de aceite de oliva. Este alimento tiene efectos desintoxicantes para el hígado y la vesícula biliar, ayudando a depurar estas partes de nuestro cuerpo, lo que lo convierte en un alimento idóneo para aquellas personas con el hígado graso.

Al aceite de oliva virgen extra se le han atribuido beneficios relacionados con la diabetes, los dolores musculares o la artritis gracias a sus propiedades antiinflamatorias y anticancerígenas.

¿Cómo evitar los golpes de calor?

El calor y el aumento de las temperaturas suponen un riesgo para todos, especialmente para mayores y niños. Para evitar los golpes de calor, los mareos y las insolaciones en estos meses del año, queremos ofrecerte algunos consejos de prevención:

¿Cómo afecta el calor a nuestra salud?

Los días de calor intenso obligan al cuerpo humano a un esfuerzo de adaptación para mantener la temperatura corporal normal: se suda más, nuestras venas se dilatan y sentimos un malestar general.

¿Qué problemas nos puede provocar el calor?

El calor puede producir desde irritaciones en la piel hasta agotamientos, calambres y mareos. Ante un aumento elevado de temperaturas y posible malestar lo más recomendable es la atención médica urgente.

¿Cómo prevenir los golpes de calor?

  • Debemos tener especial cuidado con los grupos de más riesgo: personas mayores y niños.
  • Mantenerse siempre muy hidratado y beber muchos líquidos, sobre todo agua.
  • Comer platos que ayuden a la hidratación como frutas, ensaladas o sopas frías.
  • Usar crema solar y protegerse muy bien del sol, procurando permanecer en sitios frescos y a la sombra.
  • Evitar las horas de mayor exposición en las que la temperatura es más alta, como la franja que va desde las 12 hasta las 5 de la tarde.
  • Ante síntomas provocados por las altas temperaturas, acudir al médico.
  • Usar ropa ligera y tejidos transpirables, como el algodón.

Evita los alimentos con mucha sal

Desde pequeños nos lo dicen nuestros padres y abuelos: «Abusar de la sal es muy malo». Consumimos alimentos muy salados como las patatas fritas, los aperitivos, frutos secos y productos enlatados. Sin embargo, existen muchos otros de los que no sospechamos.

La OMS advierte de que el 75% de la población consume el doble o más de la ración recomendada de sal, y es que lo ideal para los adultos serían 5 gramos (equivalente a una cucharadita de café) y para niños nunca superior a los 4 gr. El consumo constante superior a estas medidas aumenta las probabilidades de sufrir tensión arterial alta, uno de los factores de riesgo en las enfermedades cardiovasculares.

Para facilitar la reducción de sodio en las comidas, más vale informar de muchos otros alimentos altos en sal de los que nadie sospecharía:

  1. Queso procesado: Una sola ración del queso utilizado para hacer sándwiches supone el 40% de la cantidad diaria recomendada. Como alternativa surgen el queso cottage o requesón.
  2. Comida congelada: Muchos recurren a la comida ya preparada para aquellas ocasiones en las que no tienes tiempo o simplemente no te apetece cocinar, pero lo cierto es que una de estas contiene la cantidad de sal aconsejable para todo el día.
  3. Cereales: Su sabor dulce disimula mucho el exceso de sal que contienen. 275 gramos de cereales suelen tener una media de 4 gramos de sal, atención.
  4. Salsas preparadas: Ketchup, vinagreta y cualquier salsa comprada para acompañar a la pasta. Lo más recomendable es usarlas con moderación.
  5. Enlatados: Se encuentra en altas cantidades. La sal es un conservante y como tal tiene mucha presentación en los productos enlatados.

10 alimentos imprescindibles este verano (II)

  • Manzana: Ayuda a aumentar el tono muscular y a prevenir la fatiga, especialmente en verano cuando realizas más actividades físicas. Contiene mucha agua y, por lo tanto, es refrescante, hidratante y saciante.
  • Aguacate: Está compuesto por grasas saludables y ayuda a mantener la piel hidratada (muy importante durante esta época del año). También es una gran fuente de vitamina E, ideal para proteger la piel de la exposición del sol.
  • Ciruela: Ayuda a combatir el estreñimiento que los viajes y cambios de agua suelen generar durante la época de verano gracias a su alto contenido de hidroxizantinas. Además, está compuesta por carotenoides con los que podrás coger color de manera saludable.
  • Zanahoria: La zanahoria es la gran aliada del moreno. Esta hortaliza, rica en carotenos, activa los melanocitos del sol potenciando el bronceado y protegiendo del sol. En esta época del año es más recomendable comerla cruda, si está fría será más refrescante y así se absorben la mayoría de vitaminas y minerales que contiene.
  • Pepino: Es una de las verduras que menos calorías contiene (tan solo 16 por cada 100 gramos) y nos ayuda a mantenernos hidratados. Es perfecta para eliminar toxinas y reponer las vitaminas que se pierden con el calor y las altas temperaturas.

10 alimentos imprescindibles este verano (I)

  • Sandía: Es la fruta por excelencia de esta temporada y seguramente la más refrescante. No sólo es una gran fuente de agua (el 92% de su composición), sino que además tiene un alto contenido de vitaminas C y A y solo entre 50 y 60 calorías por ración.
  • Melón: Si no eres amante de la sandía, la mejor opción es el melón, otra fruta refrescante con casi un 90% de agua. Es una fruta depurativa y genera sensación de saciedad. Aporta antioxidantes y es rica en vitaminas A y C. Igualmente recuerda que, como dice el refrán, «al melón, en ayunas oro; al mediodía plata y por la noche mata».
  • Arándanos rojos: Una de cada dos mujeres ha padecido una molesta cistitis e infección de orina en verano. Sin embargo, de acuerdo con diversos estudios, los arándanos rojos son una de las grandes soluciones para prevenirla debido a su alto contenido en proantocianidinas.
  • Tomate: Protagonista de la mayoría de las ensaladas y uno de los mejores alimentos para la salud. El tomate es un gran antioxidante, ideal para prevenir las enfermedades cardiovasculares y para retrasar el envejecimiento celular. Además, tiene pigmentos orgánicos que ayudan a proteger tus ojos del sol.
  • Lechuga: Las ensaladas son las mejores amigas del verano porque con ellas te alimentas, te mantienes hidratado e incluso pierdes peso y obtienes numerosos nutrientes en el proceso. La lechuga es una gran fuente de proteínas y minerales. Para no aburrirte de ella puedes optar por diferentes variedades como la rúcula, los canónigos, etc.

¿Qué beneficios nos aporta el arroz?

El arroz es un alimento muy consolidado, básico de la comida y segundo grano con más producción del mundo después del maíz. Su origen como cultivo se remonta 7000 años atrás en zonas del sureste asiático, desde donde se fue extendiendo a todo el planeta. Hoy en día está presente en prácticamente todas las cocinas y es un ingrediente esencial para miles de platos en culturas gastronómicas muy dispares.

En nuestro Restaurant Sa Gambina el arroz prevalece como uno de los platos principales de nuestra carta, donde nuestros clientes pueden encontrar distintos tipos de paella, arroz caldoso o arroz negro, todos de primera calidad y materia prima.

Pero, ¿qué propiedades tiene para nuestra salud? 

El arroz es fuente de energía para el funcionamiento de nuestro organismo debido al contenido de hidratos de carbono de lenta absorción, lo que proporciona energía durante un largo periodo de tiempo. Por otro lado, posee un bajo nivel de colesterol y grasas, lo que ayuda a combatir la obesidad.

Este alimento también es rico en antioxidantes que promueven la salud cardiovascular. Además, por su bajo contenido en sodio, es perfecto para personas con hipertensión. Contiene un alto contenido en minerales como calcio y hierro y en vitaminas como la niacina, la vitamina D, la tiamina y la riboflavina.

El verano fomenta la dieta mediterránea

Le mejor época del año para seguir la dieta mediterránea es, sin duda, el verano. Esto se debe a que los alimentos que forman la base principal de esta dieta, son alimentos de esta temporada.

La dieta mediterránea consiste en el consumo diario de frutas, pan, verduras, legumbres y alimentos procedentes de cereales. El aceite de olive es la principal gasa de adición y las carnes rojas y procesadas se sustituyen por los pescados y huevos. Durante el verano no tenemos ninguna excusa para no seguir una dieta equilibrada y saludable como es la dieta mediterránea. Aunque es cierto que el verano es la estación idónea, estos hábitos de alimentación deberían mantenerse a lo largo de todas las estaciones del año.

Los beneficios de la dieta mediterránea son numerosos. Ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, la diabetes o incluso el cáncer. Además, proporciona un saludable aporte calórico. Además, según la comunidad científica, los alimentos cuya fuente de lípidos sea mayoritariamente el aceite de oliva, pueden ingerirse superando el 35 por ciento del valor calórico total, aunque esto difiera de los patrones de alimentación 14-30-55 (proteínas, grasas e hidratso de carbono).

Si quieres disfrutar de la mejor cocina mediterránea y hacerlo, además, frente al mar Mediterráneo, no dude en visitar Restaurante Sa Gambina. Puede contactar con nosotros a través de nuestra web.